Simón Calzadilla, secretario general del MPV, explicó a través de un comunicado que la renovación de las autoridades del ente emisor es imperativa. Según el dirigente, los actuales funcionarios han incumplido sus responsabilidades legales, por lo que se requiere un equipo técnico capaz y comprometido con los estándares que exige la normativa vigente.
El exdiputado enfatizó que la reestructuración debe apuntar a recuperar la independencia y eficacia del BCV, institución que, a su juicio, ha perdido totalmente su capacidad operativa y técnica. Esta situación, señaló, ha sido el motor de la hiperinflación que ha deteriorado drásticamente el poder adquisitivo de los venezolanos.
“Es necesario detener la inflación y estabilizar el bolívar, para lo cual requerimos un Banco Central autónomo y con personal capacitado”, declaró Calzadilla. Asimismo, instó a que la nueva directiva actúe bajo principios de transparencia, garantizando la publicación constante de los indicadores económicos, los cuales han sido omitidos sistemáticamente en años recientes.
El dirigente también subrayó que, para avanzar en la recuperación económica, Venezuela debe transitar hacia un esquema de tipo de cambio único, determinado estrictamente por la oferta y la demanda.
Este movimiento ocurre poco después de que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos levantara, el pasado 14 de abril, las sanciones que pesaban sobre el sistema de banca pública venezolana, incluyendo al BCV, al Banco de Venezuela, al Banco Digital de los Trabajadores y al Banco del Tesoro. Adicionalmente, la Oficina de Control de Activos del Tesoro (Ofac) emitió una licencia que permite transacciones comerciales con el Estado venezolano bajo previa autorización de Washington.
Cabe recordar que, apenas dos días después de este anuncio internacional, la vicepresidenta ejecutiva, Delcy Rodríguez, notificó la salida de Laura Guerra de la presidencia del BCV, designando en su lugar a Luis Pérez.