De acuerdo con los registros de las cámaras de seguridad del sector, el hombre fue interceptado por una camioneta de color plateado. En un despliegue de violencia extrema, el ocupante del asiento del copiloto accionó un arma de fuego, disparando en al menos 40 oportunidades contra el vehículo de Monasterios.
A pesar de los esfuerzos por trasladarlo de emergencia al Hospital de Canto Grande, el personal médico solo pudo certificar su deceso al llegar al centro asistencial, producto de las múltiples heridas de bala, con especial gravedad en la zona craneal.
Un detalle que ha despertado interrogantes entre los investigadores es el hallazgo de una pistola en el interior del vehículo de la víctima, lo que ha dado pie a diversas hipótesis sobre el trasfondo de este atentado. Asimismo, se confirmó que la camioneta utilizada por los perpetradores contaba con una denuncia previa por robo.
Las autoridades locales han iniciado las pesquisas pertinentes para esclarecer los móviles del crimen y dar con el paradero de los responsables. Mientras tanto, los residentes de la zona han manifestado su profunda preocupación por la inseguridad reinante, advirtiendo sobre el peligro que representan estos enfrentamientos para cualquier transeúnte inocente que se encuentre en la vía pública.