El equipo científico del Instituto Nacional de Salud e Investigación Médica (Inserm) de Francia llevó a cabo un experimento con un grupo de cien jóvenes, cuyas edades oscilaban entre los 18 y 30 años. Durante un periodo de cinco días, los participantes fueron instruidos para limitar drásticamente el uso de productos de belleza y sustituir sus artículos de higiene habituales, como jabones y cremas dentales, por alternativas libres de parabenos, ftalatos, fenoles sintéticos y éteres de glicol.
Al comparar los análisis de orina realizados antes y después de este breve periodo, los resultados fueron reveladores. Se registró una disminución del 22% en la exposición al ftalato de monoetilo, un compuesto frecuentemente utilizado para fijar fragancias, y una reducción del 30% en los niveles de metilparabeno, un conservante señalado por las autoridades europeas como un posible disruptor endocrino.
Uno de los hallazgos más significativos fue la caída del 39% en la concentración de bisfenol A. Esta sustancia es objeto de vigilancia constante debido a su vinculación con diversos trastornos de salud, incluyendo la infertilidad y el cáncer de mama. Aunque el bisfenol A se encuentra prohibido en diversas regiones, como la Unión Europea, los expertos del Inserm advierten que su presencia en el cuerpo humano puede derivar de la contaminación durante los procesos de fabricación o a través de los materiales de empaque de los productos.
Este estudio cobra especial relevancia en el contexto actual, ya que el Parlamento Europeo tiene previsto discutir a finales de abril posibles modificaciones en la normativa que regula la industria cosmética, buscando mayores garantías de seguridad para los consumidores.