Según informaron sus padres, una pareja venezolana, mientras la madre estaba cocinando, el pequeño salió de la vivienda y, en un descuido, cayó en un pozo que hay a unos 30 metros de la casa.
Al llamarlo y no obtener respuesta, los padres salieron a buscar al bebé y lo encontraron sin signos vitales en el agua. Era demasiado tarde y la vida del Ángel de Jesús no pudo ser salvada.
Fredy Idárraga, secretario de Participación Ciudadana e Inclusión Social de Barbosa, contó que, solidarizándose con la familia, la Alcaldía asumirá los gastos de las exequias del pequeño.
«Estamos haciendo un trabajo articulado para hacer el acompañamiento psicosocial a sus familiares y allegados. Es importante resaltar el acompañamiento que viene realizando la parroquia San Antonio, conjuntamente con la Administración Municipal, para brindarle las exequias a este menor», dijo el secretario.
Desde la alcaldía también están haciendo todo el acompañamiento psicosocial a los padres y hermanos de Ángel de Jesús, mientras que las autoridades investigan las condiciones de su muerte.