Viernes 11 de septiembre del año 1998, María Coromoto Vásquez entró en proceso de parto antes de llegar al hospital, inmediatamente a llegar a emergencias la doctora tomó el caso subiéndola en una camilla para llevarla a sala de parto.
La magia de nacer enmantillado: ¿Perseguidos por la suerte?

Antes de tomar el ascensor la mujer no aguantó más, y el parto se produjo en pleno pasillo del hospital Pedro García Clara de Ciudad Ojeda. Este niño, “apurado por nacer” no solo llegó al mundo de manera apresurada e inesperada, si no que nació “Enmantillado”.
Nacer es un auténtico milagro, lo normal es que las mujeres rompan fuente, es decir que la membrana que recubre al niño se rompa naturalmente para que este salga.
Cuando no ocurre y el bebé nace con la bolsa amniótica intacta sin que se rompa a esto se le llama en Venezuela “nacer enmantillado” Aunque parezca sencillo, no es muy común. Esto es como ver al bebé dentro del vientre de su madre sin necesidad de ecografías.
Lo que dicen las estadísticas
de los enmantillados
Tan solo 1 de cada 80.000 niños aproximadamente nace “Enmantillado”. Mayormente suceden en los partos naturales aunque por cesárea también es posible. Esta membrana da protección al bebéde los golpes, las presiones de los órganos y ayuda mantenerlo alejado de las infecciones.
La cultura popular admite muchas creencias acerca del “Parto velado” como también se le conoce. Los venezolanos decimos: nacer con mantilla. En tiempos prehispánicos, la tribu de los indios Warao, a orillas del río Orinoco, los designaba como los chamanes o “sacerdotes” del grupo.
En Sudáfrica tienen creencias que los niños que nacen en mantilla, tienen habilidades especiales como ver los espíritus de sus antepasados y sobre todo se dice que ven más allá de las personas, conocen sus intenciones aunque las oculten.
Lo mismo en España se cree que un niño que nace “con velo” no morirá ahogado ni por bala. Los marineros en esta cultura disecan esta membrana y la utilizan como un preciado amuleto que los mantendrá a salvo.
Algunas culturas sostienen que los niños “nacidos en mantilla” crecerán para ser visionarios y hasta jueces morales de la población en la que crezcan. Y también contarán siempre con una suerte extraordinaria
No se sabe si esto es real o no, lo que si es claro, es que este es un hecho hermoso que no sucede a menudo.