Los expertos británicos llegaron a esta conclusión tras evaluar a 276 personas con más de 65 años de edad a las que se habían administrado vacunas contra tres cepas de gripe entre 2011 y 2013. Según comprobaron, las que se las pusieron por la mañana desarrollaron muchos más anticuerpos frente a dos de dichas cepas que quienes recibieron la inmunización en la franja vespertina.
La investigadora principal, Anna Phillips, apuntó en un comunicado de prensa que el resultado «ayudará en la estrategia para la inmunización antigripal y dará claves para mejorar la vacunación contra otras enfermedades». Otra científica participante en el trabajo, Janet Lord, ha recordado que «menos de la mitad de los adultos mayores producen suficientes anticuerpos como para estar protegidos por completo». El equipo de la Universidad de Birmingham pretende ahora analizar también el efecto del horario de inoculación en las vacunas contra la neumonía.
Cada año fallecen en el mundo unas 250.000 personas por la gripe; 3.000 de ellas, en España. Son pacientes con graves problemas –VIH, enfermos oncológicos– que ven agravado su estado por la infección. El estudio estima que solo en Gran Bretaña modificar el horario de administración de la vacuna salvaría la vida de unas 2.400 personas al año. Y sin ningún coste adicional para las arcas públicas.